La actriz confirmó que todos en el mundo eran felices y que a ella le tocaba ser la notable excepción que confirmaba la regla.

2 plays

Pubis Angelical (1982)

Charly García

La segunda novela de Puig llevada al cine fue un fracaso de crítica y de público. Tal vez si a Raúl de la Torre se le hubiera ocurrido rodarla después y no antes de “El beso de la Mujer Araña” otra hubiera sido la historia. También en aquella adaptación de una obra de Puig las historias imaginadas por uno de sus personajes se mezclaban con la realidad y creaban escenarios y temporalidades paralelas a la ficción principal. Podría haber sucedido que ese resonante y oscarizado éxito de Hollywood hubiera preparado a los espectadores argentinos y mejor parada hubiera quedado la realización. Son todas especulaciones. Graciela Borges encarna a una mujer operada de un cáncer que transita dolorosamente su postoperatorio en una clínica de México. El relato se presenta fragmentado en varios planos: sus recuerdos volcados en un diario,  las alucinaciones en tiempo futuro que le provocan los calmantes, el angustiante presente en México.

En todo caso, mi recuerdo de “Pubis Angelical” es además muy remoto, visualizada una sola vez en una emisión televisiva de “Función Privada”. Pero la banda sonora no pasó jamás desapercibida. Fue toda una novedad que un músico de rock se ocupara del asunto, pero se trataba de uno con formación clásica y el resultado fue superlativo. Muy astuto, Charly García decidió lanzarlo simultáneamente junto con su primer disco solista, en una edición doble que abría con la banda sonora. Además incorporó el tema principal a su repertorio y se aseguró de convertirlo en un disco de culto. El piano domina el asunto, pero se escucha un climático saxo, exquisitas guitarras eléctricas tocadas por David Lebón, y coros de Fabiana Cantilo y Julia Zenko. Uno de los discos fundamentales de la carrera del bicolor

Catherine: You said, “I love you,” I said, “Wait.” I was going to say, “Take me,” you said, “Go away.”

2 notes 

16 plays

Jules et Jim (1962)

Georges Delerue

Y cerramos el BAFICI 2014 con una película insignia de la nouvelle vague y una de las composiciones emblemáticas de Delerue. La pasión en estado puro, la anarquía de las relaciones de pareja. Jules y Jim se aman, pero también aman a Catherine, que ama primero a Jules y después a Jim. Y mientras tanto Jim también ama a Gilberte y Catherine ama un poco a Albert. Y todos amamos a Truffaut.

Jeanne Moreau es esa sonrisa arcaica que deviene risa en los planos congelados que le dedica Truffaut. Bella y cruel, moderna e independiente, manipuladora y egoísta, inmadura e infiel, arquetipo de la pasión.  En una sociedad burguesa, donde la moral es asunto de hombres y la fidelidad una obligación femenina, una mujer embarcada en la búsqueda de la verdad (la felicidad) no puede sino provocar una tragedia: estrujar a su antojo el corazón de los dos amigos y al fin destruir irreversiblemente esa amistad a prueba de celos.

Delerue compone una marcha triunfal para los títulos de apertura y una serie de temas -exaltados, intimistas, melancólicos- para cada uno de los estados de los personajes. 

James Bond: Tiffany Case? Definitely distinctive.

Tiffany Case: I was born there, on the first floor, while my mother was looking for wedding rings.

James Bond: I’m glad for your sake it wasn’t Van Cleef & Arpels.

1 note 

52 plays

Diamonds are Forever (1971)

Shirley Bassey / John Barry

"Los diamantes son eternos" fue la sexta entrega de la saga Bond. No gustó mucho y a Sean Connery  le quedó claro que había llegado la hora de colgar el smoking (volvería a calzárselo 12 años más tarde en la igualmente insulsa "Nunca digas Nunca jamás". Pero si hubo algo memorable en la película fue su banda sonora. John Barry convocó nuevamente a Shirley Bassey, la única intérprete que se repite en los títulos de apertura de una película Bond (en 1979 también interpretaría el tema principal de “Moonraker”). Con “Diamonds are forever” Shirley se aseguró un nuevo standard en su carrera. Escuchémoslo una vez más.

2 notes 

34 plays

I vitelloni (1953)

Nino Rota

"¿Y Nino Rota qué?". Esas fueron las primeras cuatro palabras que pronuncié cuando conocí a mi marido hace 16 años. Él se las daba de Fellini y creí apropiado arrancar con un tema de conversación que despejara posibles dudas. Nino Rota, que murió tempranamente a los 67 años, hace hoy exactamente 35. Nino, que te arranca lágrimas de dicha o de tristeza cuando te pones a escuchar su música y por tu cabeza se te cruzan Rocco llegando a la estación de Milán, Guido pegándose el tiro del final, Cabiria bailando el mambo en el night club y Michael Corleone encerrado en su soledad. Porque además de ser sinónimo del cine de Fellini, para quien compuso 15 de sus bandas sonoras (probablemente terminemos subiéndolas en este sitio, son todas maravillosas), Rota también trabajo con Visconti, Rene Clair, Monicelli, Zefirelli, Coppola, Wertmüller, Bondarchurk y otros. Fue un músico de la puta madre, con formación clásica y mente "brava", devenido uno de los artistas más populares del arte popular del siglo XX. A Rota le quedan bien la música de orquesta, la circense, el vals y la marcha épica.

"Los inútiles" arranca con una romántica melodía al piano que se vuelve un poco más dramática antes de derivar en un ritmo de jazz. Todo transcurre en Rimini, ese balneario italiano que hoy todos conocemos porque allí nació Federico el Grande. Y en "Los inútiles" también hay un grande, un enorme Alberto Sordi. Es un film melanco, autobiográfico, con personajes patéticos pero inolvidables. Algunas personas zafan y logran encontrar alegría en las pequeñas cosas. Otros, como estos inútiles, dondequiera que estén serán infelices. Y siempre aparecen otros nuevos.

2 notes 

62 plays

Dangerous Liaisons (1988)

George Fenton

La representación y la puesta en escena, supremo arte de la sociedad barroca, es el cristal a través del cual Stephen Frears encaró su adaptación del texto epistolar de Laclos. La película comienza precisamente con sus dos personajes centrales preparándose para una representación. Se bañan, maquillan, visten y empolvan antes de salir a escena: los espera la sociedad cortesana. Al final, cuando la Marquesa de Merteuil (Glenn Close) haya caído en desgracia, su salida definitiva de la escena (en uno de los planos más perturbadores de toda la década del ochenta) queda sintetizada en el acto de limpiarse el maquillaje. En el medio asistiremos a un juego social cada vez más peligroso en el que dos libertinos aristócratas se divierten destruyendo la reputación de algunos miembros de su círculo. Dos concepciones del amor se ponen en juego: el amor cortesano, entendido como una guerra y una conquista, y el amor burgués, entendido como una pasión romántica. Al lanzarse a la conquista y destrucción del virtuosismo burgués, Valmont (John Malkovich) quedará atrapado en el juego y provocará una crisis. “Relaciones peligrosas” es una comedia sexual refinadamente escrita, muy inusual para el Hollywood de aquellos (y estos) tiempos. Pero también una oscura observación de la conducta humana que tiene algo de Bergman en la intensidad de sus pasiones y represiones. Tuvo un éxito considerable, pero muchos vieron en la marquesa a una encarnación de Margaret Thatcher y eso le provocó algunos detractores. 

George Fenton compuso algunos temas que intercaló con versiones propias de obras de Vivaldi, Bach, Handel y Gluck. El tema principal, que es también el del final, tiene el mismo fluir de esa correspondencia perversa, dañina o romántica que se intercambian los personajes.

7 notes 

82 plays

Only lovers left alive (2013)

Yasmine Hamdan

Adan y Eva son extraños, melancólicos, hermosos y milenarios. Dos vampiros que parecen haber coqueteado con la intelligentzia de varios siglos y el siglo XXI los encuentra en posiciones divergentes. A él viviendo en Detroit, ciudad fantasma,  y componiendo música fúnebre, bastante deprimido por la estupidez de la humanidad que se ha infectado la sangre y ahora cuesta la buena hay que traficarla para no enfermarse. Ella en tanto disfruta de la vida eterna en Tánger, rodeada de amistades como Christopher Marlowe, que parece que no murió asesinado en ninguna taberna renacentista. Sensual y decadente, Jarmusch ha filmado una de sus mejores obras, con dos intérpretes magnéticos. Y también ha compuesto parte del soundtrack, muy ambient y eléctrico, con mucha guitarra distorsionada. Además hay blues, folk, rock de los 50, sonidos árabes y hasta una interpretación en vivo de la fabulosa cantante libanesa Yasmine Hamdan.

6 notes 

Spartacus: When a free man dies, he loses the pleasure of life. A slave loses his pain. Death is the only freedom a slave knows. That’s why he’s not afraid of it. That’s why we’ll win.

2 notes 

48 plays

Spartacus (1960)

Alex North

Con el tiempo Stanley Kubrick sostuvo que Espartaco no era realmente una obra suya. No estoy muy de acuerdo. Llegó a ella una semana después de haber comenzado el rodaje (Anthony Mann fue despedido por incompatibilidades con Kirk Douglas, a la sazón estrella y productor), con el famoso guión de Donald Trumbo ya escrito y con un reparto de divos que se sacaban chispas. Kubrick fue lo suficientemente astuto para intuir que si lograba salvar de la catástrofe a ese superespectáculo histórico de 12 millones de dólares, el camino de su libertad creativa le quedaría despejado. Rodó todo lo que le pidieron, exigió a Douglas agregar una batalla para darle un climax al metraje de más de tres horas, y en la sala de montaje armó “su” película, incluso a costa de Kirk Douglas. Es sin ninguna duda la mejor película “de romanos” jamás hecha. Quizás porqué como astutamente observara Peter Ustinov “Cristo estaba ausente” y con él todos los tópicos:  esclavos arrojados a los leones,  sacerdotisas de Minerva, emperadores locos y demás.

Ni por un instante la escala épica aplastó a esta historia cuyo nudo principal es un levantamiento de esclavos en la Roma pre cristiana, pero que -Trumbo mediante- incluía comentarios políticos sobre la República amenazada, listas negras y caza de brujas. Saul Bass diseñó unos títulos antológicos, que sintetizaban muy ben la crueldad y el refinamiento que definió a la civilización romana. Alex North, que tuvo su banda sonora compuesta antes de la llegada de Kubrick al set, escribió con su característica sensibilidad la que tal vez sea su obra más importante. Las diferentes composiciones trasuntan poder, gloria, esperanza, amor, solidaridad o ambición desmedida.  El tema de amor conoció innumerables covers, de Bill Evans a Santana. Hay edición para coleccionista con 5 cd’s, dos de ellos consagrados a los covers más logrados.

Espartaco fue el éxito del año 1960 y a partir de este título Kubrick ya no volvió a trabajar para otros. En adelante tuvo el control total de sus películas.

3 notes