4 plays

Une femme à sa fenetre (1976)

Carlo Rustichelli

"Una mujer en la ventana" no pone el acento en la política sino en la pasión. Margot (Romy Schneider), bella y rica burguesa, está casada con Rico (Umberto Orsini), un diplomático infiel que para sacarla de su abulia la empuja a la aventura de enamorarse de Boutros (Victor Lanoux), líder de la resistencia comunista. Es Grecia, 1936. Fascistas y comunistas pugnan por hacerse con el control de la República mientras los liberales como Malfosse (Philippe Noiret, que también ama a Margot)  asisten impertérritos al fin de su época. El guión de Jorge Semprún, como un rompecabezas, hasta el final no revela la historia completa ni ilustra la verdadera dimensión humana de cada personaje.  Como en todas  sus películas, Romy derrocha pasión, compromiso actoral y belleza sin par (hay una coda en la Atenas de los 70’s que le sirve a  para despojarse de guantes y  tules y modelar gafas pop). Carlo Rustichelli compuso un bello leimotiv en piano. 

Scott Stoddard: Y’know one of the most beautiful things about a car? If it isn’t working properly, you can strip the skin off, expose the insides, find out exactly where the trouble is, take out the faulty part and replace it with a new one. If only we could do that with people! 

34 plays

Grand Prix (1966)

Maurice Jarre

A lo largo de tres horas se suceden conflictos  más propios de cualquier saga de “Aeropuerto” que de la filmografía anterior de Frankenheimer, feroz observador de la política doméstica de su país y de las ilusiones del alienado ejecutivo suburbano. Esas alturas no se alcanzan aquí, pero sí la velocidad asombrosa de las carrocerías de Fórmula 1, fotografiadas mediante cámaras cenitales o colocadas en los mismos autos. Entre circuito y circuito se desatan las pasiones, los celos profesionales, las ambiciones y adicciones. Parejas enamoradas o infieles son puestas a prueba en cada nueva competición, y uno intuye que el crescendo dramático derivará en en tragedia. James Garner (que ha fallecido estos días), Yves Montand, Toshiro Mifune, Eva Marie Saint y la resplandeciente Françoise Hardy son parte de un elenco multiestelar. Saul Bass se ocupó de la memorable secuencia de apertura. Maurice Jarre de la épica banda sonora.

1 note 

Tereza: I know I’m supposed to help you, but I can’t. Instead of being your support I’m your weight. Life is very heavy to me, but it is so light to you. I can’t bear this lightness, this freedom… I’m not strong enough.

3 notes 

70 plays

The unbearable lightness of being (1988)

Leos Janácek

Es cierto que la filosofía presente en el texto original de Milan Kundera se cuela una sola vez en toda la película (la breve carta de despedida de Tereza a Tomas) y que el personaje de Franz fue podado prácticamente de manera íntegra, pero la adaptación de Philip Kaufman fue posiblemente mejor de lo que a priori se esperaba. Un cuarto de siglo más tarde el film acusa un poquitín el paso de los años, no tanto en su planteo ideológico sobre la Primavera de Praga (por suerte en ningún momento del film se menciona la palabra “democracia” ni tergiversaciones por el estilo) sino en su resolución estética. Es sobre todo lo que concierne al personaje de Sabina (Lena Olin) lo que más cruje: su ropa, su peinado, su departamento tienen un insufrible look ochentoso que poco tiene que ver con la Europa del este de los sesentas. La fuerza de la película sigue sosteniéndose en la interpretación de sus dos intérpretes principales (Daniel Day Lewis y Juliette Binoche, ambos en su pasaporte a la fama), en la exquisita fotografía de Sven Nykvist, en el montaje de Walter Murch y en la recuperación de varios conciertos para piano y cuerdas del archivo Janácek, que conforman un excepcional soundtrack: urgente, desolador o lírico, según corresponda.

2 notes 

I’m back to Buenos Aires after 2 month working abroad. Scores on the march!

1 note 

Harry Lime: Don’t be so gloomy. After all it’s not that awful. Like the fella says, in Italy for 30 years under the Borgias they had warfare, terror, murder, and bloodshed, but they produced Michelangelo, Leonardo da Vinci, and the Renaissance. In Switzerland they had brotherly love - they had 500 years of democracy and peace, and what did that produce? The cuckoo clock. So long Holly.

18 notes 

73 plays

The Third Man (1949)

Anton Karas

Viena, la inmediata segunda posguerra. Carol Reed filmó una historia de espías salida de la pluma de Graham Greene, que colocaba a una ciudad herida y humillada en el centro del relato. Los callejones y plazas secas del centro histórico, su cementerio, fuentes y cloacas, los monumentos barrocos y hasta esa noria heredada del siglo XIX, que si ya tenía merecida fama con la película terminó por mitificarse. Welles y Cotten aportaron su grandeza y Alida Valli su sugestión y su misterio. Cuentan que Reed descubrió por casualidad a un músico vienes que tocaba la citara en una taberna y le propuso que compusiera la banda sonora. Anton Karas se convirtió en un fenómeno de ventas.

8 notes 

79 plays

The Purple Rose of Cairo (1984)

Dick Hyman

Vivir la ficción como alternativa a una dolorosa realidad y dejarse seducir por el candor de un actor que sale de la pantalla no parece mala idea. El lugar es Nueva Jersey en plena época de la Depresión, falta el trabajo, tu marido te engaña y te golpea cuando se emborracha. La “salida” de escena de un personaje de ficción y su derrotero por el mundo genera un caos dentro y fuera de la pantalla. Allen nos induce a creer que los personajes de la pantalla viven en un limbo al que -como espectadores- tenemos momentáneo acceso en el momento de la proyección. El descenso de uno de ellos al mundo de los vivos provocará una petit revolution entre los que se quedaron esperándolo. La acción se paraliza y todos reflexionan acerca de su condición. Entretanto, Allen explora todas las posibilidades del vínculo espectador/personaje/actor-creador. Hay disparos velados a la industria  del cine,  momentos insuperables como la conversación de Tom con las prostitutas y dos actores formidables al frente del reparto. Mía Farrow y Jeff Daniels. La música corrió por cuenta de Dick Hyman

4 notes 

La actriz confirmó que todos en el mundo eran felices y que a ella le tocaba ser la notable excepción que confirmaba la regla.

1 note 

29 plays

Pubis Angelical (1982)

Charly García

La segunda novela de Puig llevada al cine fue un fracaso de crítica y de público. Tal vez si a Raúl de la Torre se le hubiera ocurrido rodarla después y no antes de “El beso de la Mujer Araña” otra hubiera sido la historia. También en aquella adaptación de una obra de Puig las historias imaginadas por uno de sus personajes se mezclaban con la realidad y creaban escenarios y temporalidades paralelas a la ficción principal. Podría haber sucedido que ese resonante y oscarizado éxito de Hollywood hubiera preparado a los espectadores argentinos y mejor parada hubiera quedado la realización. Son todas especulaciones. Graciela Borges encarna a una mujer operada de un cáncer que transita dolorosamente su postoperatorio en una clínica de México. El relato se presenta fragmentado en varios planos: sus recuerdos volcados en un diario,  las alucinaciones en tiempo futuro que le provocan los calmantes, el angustiante presente en México.

En todo caso, mi recuerdo de “Pubis Angelical” es además muy remoto, visualizada una sola vez en una emisión televisiva de “Función Privada”. Pero la banda sonora no pasó jamás desapercibida. Fue toda una novedad que un músico de rock se ocupara del asunto, pero se trataba de uno con formación clásica y el resultado fue superlativo. Muy astuto, Charly García decidió lanzarlo simultáneamente junto con su primer disco solista, en una edición doble que abría con la banda sonora. Además incorporó el tema principal a su repertorio y se aseguró de convertirlo en un disco de culto. El piano domina el asunto, pero se escucha un climático saxo, exquisitas guitarras eléctricas tocadas por David Lebón, y coros de Fabiana Cantilo y Julia Zenko. Uno de los discos fundamentales de la carrera del bicolor

2 notes 

Catherine: You said, “I love you,” I said, “Wait.” I was going to say, “Take me,” you said, “Go away.”

4 notes